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Categoría: Reflexiones femeninas

EL MUEBLE QUE ME HIZO PENSAR

El camión que religiosamente pasa por mi calle todos los lunes para recoger los escombros se ha llevado un buffet que mi esposo y yo compramos cuando éramos novios, tan ilusionados, y que fue uno de los primeros y pocos muebles que habitaron esta casa cuando nos casamos. Era el 1989, época del “white wash”, una técnica que se le aplicaba a la madera de color clara y que la dejaba con vetas blancas como desorganizadas y al descuido. En él colocamos la vajilla fina – que todavía anda dando vueltas – las bandejas, las copas, los bártulos de plata […]

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El regreso escolar

(Nota del editor: Escrita y publicada en el 2009) El olor a crayola, a papel de libreta y a lonchera abombá es casi orgásmico. He esperado dos largos meses para darme el gusto de aspirar ese aroma por el cual pululan mis cuatro hijos luego de joder y joder en sus vacaciones de verano. Ese primer día escolar de cada año, mi marido y yo nos levantamos tempranísimo para, en complicidad matrimonial, disfrutarnos ese regreso a clase que aunque nos someterá a corredera y sufrimiento en las mañanas, nos permitirá ocho horas de tranquilidad. En su caso, no tendrá el […]

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Próstata

Siento fascinación por los exámenes de próstata. Ya se los conté una vez en una columnita. Y lo repito. Hoy me topé con un buen amigo y luego de los saludos de rigor, con cara de víctima y apenadísimo, me dijo que estaba llegando precisamente de uno de esos chequeos que les sacude de terror desde el más raquítico de los pelos hasta el dedo más pequeñito del pie. Me lo dijo con cara de angustia, en busca de solidaridad, como para que yo sintiera pena de esos minutos de tacto rectal. “Pues aquí llegando”, me dijo, “del urólogo, ya […]

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Tengo un novio jovencito

Me lo dijo susurrando: “Tengo un novio jovencito”. Y yo, que con tanto escuchar cosas en la vida me voy quedando medio sorda, le espeté con el volumen de mi santa bocota a tó jender: “¿quéeeeeee?”.  Mi amiga se asustó. Pensó que me burlaría, que me reiría y que le colgaría un letrero de ridícula. Pero qué va… qué va. Me parece maravilloso, es más, todo un regalo del cielo, que esta amiga y otras cuantas amigas más que han sobrevivido desastrosos desencuentros, se hayan enganchado a media vida con un joven espectacular que las hace temblar como gelatina. ¡Ah […]

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El hot flash

Me detuve bruscamente. Agarré mi cuerpo como pude de la baranda plateada del armatoste de carro que inevitablemente voy paseando y llenando por ese almacén de comestibles semanalmente. Miré hacia todos lados. No había nadie. Y dije: “Carajo, un hot flash”. Sudé como perra, como el queso muenster cuando se deja fuera de la nevera. ¿Por qué estaré siempre pensando en comida? Pero bueno, cada cual suda como lo que es, ¿no? Cosa extraña, porque yo nunca sudo. Se los juro, nunca. Mentira, he sudado tres veces, las veces que he parido. Por lo demás nada. Puedo torturarme una hora […]

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Ojalá

“Fui a entregar unos papeles y me pasaron por el lado un viejito y una viejita como de 80 años. sus cabellos eran plateados. iban tomados de la mano, caminando sin prisa, comiendo cada uno un helado de barquilla. Parecían dos niños. El paró para acomodarle el dulce que a ella se le estaba virando, luego volvió a tomarle la mano con tanta ternura para ayudarla a cruzar la calle. Intenté tomarle una foto pero me quedé sin memoria (la compra). Cuando volví a mirar ellos se estaban mirando con amor, con ese amor del que sólo es testigo los […]

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NOURISHMENT

Me rejode no ver. Es de las pocas cosas que le reprocho a la vejez. He ido dejando la vista por ahí tirada. Para colmo boto los espejuelos. Me los compro grandotes, de todos los colores, los dejo en la cartera, en el escritorio, en el baño en la cocina, pero siempre los pierdo. No importa cuántos tenga en algún momento del día me encuentro tecateando por los putos espejuelos. Obviamente no me baño con ellos. Pero hoy he aprendido la lección. Lavándome el cabello – suena bonito, pero en realidad lo que me quedan son tres pelos – decido […]

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